“El cambio de escala es a veces una cuestión de supervivencia. Primero vemos la montaña y luego dibujamos una línea en el mapa. Así, línea a línea, formamos la cordillera que no podemos abarcar con los ojos y, solo a través del ejercicio de la reducción, somos capaces de trazar un camino, tal vez, también, de transitarlo. De todo lo que nos importa y no comprendemos terminamos por dibujar un mapa, alterando al hacerlo el verdadero tamaño de nuestra ignorancia.”

martes, 28 de octubre de 2008

La taberna del mar

Aunque parezca que no, también tengo sangre del norte... muy del norte. Mi padre es de un pueblecito de Lérida, llamado Arbeca. Simplemente pongo esta canción porque hoy me acuerdo de él, de ÉL.

Esta canción es muy triste, pero tiene un mensaje que mi padre siempre se encarga de repetirme, aunque yo le digo que se calle porque la canción siempre me hace llorar. Un anciano que se ha quedado dormido encima de la mesa de una taberna, mientras piensa que ya todo el tiempo que creía que tenía se le ha pasado y su cuerpo está cansado... Y solo.

El mensaje es: no pienses "ya tendré tiempo" porque de pronto un día te levantarás y te darás cuenta de que ese tiempo ya ha pasado. Así que vive.

A la taverna del Mar hi seu un vell
amb el cap blanquinós, deixat anar;
té el diari al davant perquè ningú no li fa companyia.

Sap el menyspreu que els ulls tenen pel seu cos,
sap que el temps ha passat sense cap goig,
que ja no pot donar l’antiga frescor d’aquella bellesa que tenia.

És vell, prou que ho sap; és vell, prou que ho nota.
És vell, prou que ho sent cada instant que plora.
És vell, i té temps, massa temps per a veure-ho.
Era, era quan era ahir encara.

I se’n recorda del seny, el mentider,
com el seny que li va fer aquest infern
quan a cada desig li deia "demà tindràs temps encara".

I fa memòria del plaer que va frenar,
cada albada de goig que es va negar,
cada estona perduda que ara li fa escarni del cos llaurat pels anys.

És vell, prou que ho sap; és vell, prou que ho nota...

A la taverna del Mar hi seu un vell
que, de tant recordar, tant somniar,
s’ha quedat adormit damunt la taula.




7 comentarios:

Manifacero dijo...

El alma mediterránea late bajo esa canción. Supongo que está inspirada en un poema de uno de los más grandes poetas, Kavafis titulado "El viejo":

EL VIEJO

En una esquina del café sonoro de murmullos confusos
un anciano sentado se inclina sobre la mesa,
leyendo un periódico, sin compañía.

Y en el ocaso de su miserable senectud
piensa cuán poco gozó en los años)
cuando tuvo la fuerza y el verbo y la belleza.

Sabe que está muy viejo, y lo siente, y lo ve.

Y, sin embargo, le parece que la juventud
fue ayer. ¡Corto intervalo, corto!

Y piensa en qué forma lo embaucó la prudencia,
cómo de ella se fió y qué locura
cuando la engañadora le decía: «Mañana.
Tienes todo tu tiempo».

Se acuerda de los impulsos que detuvo y cuántas
delicias sacrificó. Ocasiones perdidas
que burla ahora su prudencia insensata.

...A fuerza de rumiar pensamientos y recuerdos
el vértigo lo invade. Y se duerme
inclinado sobre la mesa del café.

Cada día que pasa es un día menos de vida, nunca debemos olvidarlo.

La canción, como toda composición de Llach, maravillosa.

juazman23 dijo...

TODO EN ESTA VIDA COMIENZA POR UNA MENTIRA.

EMPIEZA LA HISTORIA....
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CaminanteDeNoche dijo...

Si, el tiempo no perdona, pero a veces creemos que tenemos mucho y vamos postergando, viviendo en el futuro cuando no en el pasado. Lo difícil es salir de este círculo vicioso y ponerlo en práctica, siempre encontramos excusas...vamos sin prisas en contra de las prisas del tiempo. Y al final, siempre acabamos arrepintiéndonos...de aquello que dejamos para un momento mejor, un día mejor, un tiempo mejor, y luego nos ha sido imposible realizar porque otras circunstancias en la vida han aparecido y nos lo impiden. Pensando en el futuro, anclados en el pasado, perdemos el presente.

Besos

Jordi dijo...

En estos momentos me alegro de entender catalán , como vivo en Galicia no lo utilizo para nada ni me resulta necesario , pero gracias al contacto con mi familia catalana entiendo un 99 por ciento del idioma y se agradece para aprovecharlo en ocasiones puntuales como esta.

El éxodo dijo...

Aún peor es pensar que ya no se tiene tiempo ¿no? Aunque, bueno, quizá venga a ser casi lo mismo en cuanto a los resultados.

Un abrazo.

Félix dijo...

Pasas del disfraz de bailarina oriental a ponerte poética.

Me ha gustado la canción, aunque la letra es triste en sí. Yo prefiero creer que he vivido en lugar de pensar que queda poco por vivir. No somos lo que nos queda sino lo que ya tenemos.

Un beso.

He puesto un gadget nuevo en mi blog, para colocar a mis 'seguidores'. Me gustaría tener tu foto ahí.

Amaterasu dijo...

manifacero: poesía y música unidos, es sencillamente magia... Sí, conocía la inspiración en el poema, pero no el poema en sí, así que es un placer descubrir cosas entre todos ;)

juazman: bienvenido a la cueva, aunque la frase del principio me ha dejado un poco impactada...

caminante, me encanta tu comentario, no podría definirlo mejor que tú. Qué bien escribes, muchacha...

jordi, vaya somos semi compatriotas!!! jeje, quién lo iba a decir una andaluza y un gallego ;)

éxodo: aunque se piense que ya no tiene tiempo, al menos prefiero pensar que cunado me llegue ese momento no me haya dejado demasiadas cosas por hacer.

félix: sí, es que soy muy polifacética... demasiado, diría yo. Soy abogada, tengo un blog, escribo poesía, bailo danza, me gusta la filosofía, la criminología, por las mañanas me pongo el traje para ir al juzgado y por la tarde noche me estoy poniendo el traje de danza... soy toda una caja de sorpresas. Pero sabes? prefiero ser así de "diferente" (término que enmascara un claro "rara"), a salir de mi despacho todos los días sin nada nuevo que aportarme ni siquiera a mí misma.