“El cambio de escala es a veces una cuestión de supervivencia. Primero vemos la montaña y luego dibujamos una línea en el mapa. Así, línea a línea, formamos la cordillera que no podemos abarcar con los ojos y, solo a través del ejercicio de la reducción, somos capaces de trazar un camino, tal vez, también, de transitarlo. De todo lo que nos importa y no comprendemos terminamos por dibujar un mapa, alterando al hacerlo el verdadero tamaño de nuestra ignorancia.”

lunes, 20 de octubre de 2008

la crisis del cuarto de vida


Hace un año más o menos me llegó un mail parecido al que os reproduzco a continuación, que me han mandado hoy, y la verdad es que me sentí plenamente identificada. Pertenezco a la generación de los "veintitantos". Sé que los que me leéis y escribís muchos de vosotros sois más jóvenes o más mayores que yo. Sin embargo, creo que algunas máximas del mail se pueden sentir en cualquier época de tu vida. Solo hay una cosa en la que estoy menos de acuerdo. Dice el mail que las preocupaciones de cuando tienes “diecitantos” no son tan importante que cuando tienes “veintitantos”. No, creo que no. No son las mismas, evidentemente, pero a cada uno a nuestra edad las preocupaciones nos parecen las más importantes, y eso es normal. Yo cuando tenía 17 me vine a Madrid y aquello para mí era un mundo, por ejemplo. Cuando tenía 14 mis hermanas se estaban casando y me quedé en mi casa con mis padres y aquello fue también muy importante para mí. Cada época tiene lo suyo, chicos (de las demás no puedo hablar porque aún soy muy joven, jajaja).


La verdad es que he querido dejar esto especialmente para todos los “veintitantos”. Y me ha gustado el párrafo del autista trastornado, que pongo en negrita, sí, a veces me siento así. Ese párrafo es muy descriptivo…


Le llaman la 'crisis del cuarto de vida'. Te empiezas a dar cuenta que tu círculo de amigos es más pequeño que hace unos años. Cada vez es más difícil ver a tus amigos y coordinar horarios por diferentes cuestiones: trabajo, estudios,pareja, etc... Y cada vez disfrutas más de esa cervecita que sirve como excusa para charlar un rato. Las multitudes ya no son 'tan divertidas'... hasta a veces te incomodan. Y extrañas la comodidad de la escuela, de los grupos, de socializar con la misma gente de forma constante. Pero te empiezas a dar cuenta que mientras algunos eran verdaderos amigos otros no eran tan especiales después de todo. Empiezas a ser consciente de que algunas personas son egoístas y que, a lo mejor, esos amigos que creías cercanos no son exactamente las mejores personas que has conocido y que gente con las que has perdido contacto podrían haber sigo mejores amigos, o tal vez no.

Ríes con más ganas, pero lloras con menos lágrimas, y con más dolor. Te rompen el corazón y te preguntas como esa persona que amaste tanto te pudo hacer tanto daño. O quizás te acuestes por las noches y te preguntes por qué no puedes conocer a alguien lo suficientemente interesante como para querer conocerlo mejor. Si has encontrado ese alguien, te preguntas cuánto durará, si te es fiel, si envejecereis juntos. Pareciera como si todos los que conoces llevan años y años de novios y algunos empiezan a casarse. Quizás tú también amas realmente a alguien, pero simplemente no estás seguro para dar ese paso por el resto de tu vida. Los ligues y las citas de una noche empiezan a dejar vacío, y emborracharte y actuar como un idiota llega a parecerte verdaderamente estúpido.

Salir tres veces por semana resulta agotador y significa mucho dinero para tu pequeño sueldo. Miras tu trabajo y quizás no estés ni un poco cerca de lo que pensabas que estarías haciendo. O quizás estes haciendo algo que no tiene que ver con lo que querías ser de mayor. O tal vez estés buscando algún trabajo y pensar que tienes que comenzar desde abajo te da bastante miedo.

Tratas día a día de empezar a entenderte a ti mismo, sobre lo que quieres y lo que no, y tienes esos altibajos que nadie comprende y que parece que ya, no siendo adolescente, no te puedes permitir. Para el resto del mundo tienes que ser simpático sin llegar a parecer tonto, mostrar seguridad sin llegar a parecer prepotente, mostrar sensibilidad sin parecer un cursi o peor, un autista trastornado.

Por un lado tus opiniones se vuelven más fuertes, pero eso implica ver lo que los demás están haciendo y de repente te encuentras a ti mismo juzgando un poco más de lo usual, como si fueras tu padre, porque de repente tienes sin saberlo una larga lista mental de lo que es aceptable y de lo que no lo es.

A veces te sientes genial e invencible, y otras...solo,con miedo y confundido, vamos, una mierda. De repente tratas de aferrarte al pasado,pero te das cuenta de que el pasado cada vez se aleja más y que no hay otra opción que seguir avanzando.

Te preocupas por el futuro,préstamos, dinero... y de pronto te encuentras en la mano con esos papelotes tan complicados de declaración de la renta con los que veias a tus padres mosqueados pensando la suerte que tenías por lo lejísimos que estabas de te tocara a tí.

Lo que puede que no te des cuenta es que todos los que estamos leyendo esto nos identificamos con ello. Todos nosotros tenemos 'veintitantos' y nos gustaría volver a los 15-16 algunas veces, para seguir en el insti, con nuestros amigos de siempre, para tener la gran preocupación de si le gustamos a fulanito/a, cabrearnos por una espinilla que nos ha salido...

Los veintitantos parecen ser un lugar inestable, un camino en tránsito, un desbarajuste en la cabeza... pero TODOS dicen que es la mejor época de nuestras vidas y no tenemos que desaprovecharla por culpa de nuestros miedos... Dicen que estos tiempos son los cimientos de nuestro futuro. ¿Pero qué cimientos si hace unos años estaba en el cole jugando con los playmobils? Parece que fue ayer que teníamos 16... ¿¡Entonces mañana tendremos 30!? ¿¿¿¡¡¡Así de rápido!!!???HAGAMOS VALER NUESTRO TIEMPO... QUE NO SE NOS PASE! Hay que tirar pa'lante. Por qué un tarado dijo que la vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento...Envíale esto para que tus amigos de veintitantos no se rayen... quizá le ayude alguien a darse cuenta que no esta solo entre tanta confusión...

qué buen rollo de canción, por Dios!!!! Me encantaba esta canción en mis "diecitantos". Se la dedico a Mónica, por las tardes de viernes que subíamos al colegio cantándola desde mi casa... porque todo era "fun", y si no, nosotras nos preocupábamos de que lo fuese.

8 comentarios:

Jordi dijo...

A mi también me gusta mucho esa canción , de hecho me gustan varias de Eagle Eye Cherry.

En cuanto al mail mi caso es algo especial , yo tengo veintimuchos y experimento muchas de esas sensaciones , pero al mismo tiempo sigo estudiando debido a la naturaleza de mi carrera (y a que debería haber estudiado más , no lo niego) y llevo en parte la misma vida que llevaba a los 22 años por lo que el tema de los grupos sociales , las amistades y demás aun lo disfruto.

En cuanto a lo demás , pues más o menos me siento identificado por supuesto.Besillos

mónica dijo...

Hola mi niña!!! He recibido tu sms y me he levantado corriendo de la cama (si, ya estaba lista para dormir, un día durillo).Me encanta escuchar, volver a escuchar esa canción, como tú dices, es un chute de energía total, esa canción y cualquier otra de las que nos pasábamos cuando a alguna de las dos nos gustaba al escucharla y luego no parábamos de cantar juntas haciendo el tonto... Es cierto que cambiamos, nos preocupamos más, quizás demasiado, nuestras vidas cambian repentinamente (sobre todo en nuestros casos)pero hay cosas, momentos que hacen que la suma siempre sea positiva. Echo de menos esos momentos pero sin ellos no sería capaz de disfrutar de los que tengo ahora. Me alegro de ser tu amiga, de formar parte de esa época (y que al recordarla gracias entre otras cosas a tí, se dibuje una sonrisa en mi cara) y de poder seguir formando parte de la presente (aunque sea en la distancia). Un beso enorme.

Taitra dijo...

Ya había leido este mail. La verdad es que tiene mucha razón. De todas formas yo creo que no necesitaba ser veinteañera para sentirme asi de alguna manera. Creo que también a los 14-15 años puedes llegar a sentirte muy identificado con alguna de las cosas que dice.

Un besote!!

danitomc dijo...

Bueno...yo estoy en la epoca de los Veintinada y ya me siento identificado en algunas partes...

Pero bueno, que siempre he sido de los que piensan que la mejor época para vivir es la que estás viviendo, ni cuando tienes 15 es mejor tener 18, ni cuando tienes 30 es mejor tener 20...Es más emocionante no saber lo que va a pasar que actuar sabiendo que... no??Aprovecha tus veintitantos que te quedan muchisimas cosas por hacer!!

La canción...no la recordaba y he empezado a tararearla como si la escuchara todos los días. Da muy buen rollo. Un besote!

CaminanteDeNoche dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
CaminanteDeNoche dijo...

Vaya, yo creía que sólo había dos crisis, la de la adolescencia, por aquello de las hormonas, y la de los cuarenta, por aquello de la pérdida de la juventud, aunque estas creo que son más fisiológicas que mentales.
Creo que siempre se produce una crisis personal cuando tenemos cambios importantes... el mundo laboral, la pareja o los hijos, porque son aspectos sobre los que gira o en los que se basa gran parte de nuestra vida.
Pero sí, los veintitantos son una época en que lo que será nuestro futuro empieza a configurarse, aunque no se sea consciente de ello muchas veces, y de que los pasos dados en esa época puede que determinen demasiado lo que serán las próximas décadas.

Besos

JoseVi dijo...

Yo ya tengo 29 XD, una chica que me hizo sonreir cuando baje la mirada no puede hablar de crisis :)

Besos y un fuerte abrazo

Félix dijo...

A ver, mi niña (es que hoy noto más la diferencia de edad), hay épocas en que notas el cambio. Directa y repentinamente lo notas.

Pero la primera vez es siempre a los 25. ¡Un cuarto de siglo! Expresiones como ésta te hacen ver que el tiempo pasa. Cumplir los 18 o los 20 no es nada comparado con el cuarto de siglo.

Todo lo que cuenta el mail es cierto. El resto de los cambios que te esperan, llévalo tranquila, es menos traumático. Si no, al tiempo.

Un beso.