“El cambio de escala es a veces una cuestión de supervivencia. Primero vemos la montaña y luego dibujamos una línea en el mapa. Así, línea a línea, formamos la cordillera que no podemos abarcar con los ojos y, solo a través del ejercicio de la reducción, somos capaces de trazar un camino, tal vez, también, de transitarlo. De todo lo que nos importa y no comprendemos terminamos por dibujar un mapa, alterando al hacerlo el verdadero tamaño de nuestra ignorancia.”

martes, 30 de septiembre de 2008

noches de tarta de frambuesas

No hay nada como salir de trabajar, tener que ir al supermercado a las nueve de la noche queriendo tirarte por un puente, y que dos de tus mejores amigos aparezcan en tu casa con una tarta de hojaldre y frambuesa. ¡Hay que ver lo que hace el dulce! Así que después de las patatas crudas que preparamos, la tarta cayó entera.

Y mientras tanto, California, de Rufus Wainwright. Gracias por hacerme noches de tarta de frambuesas! Ojalá siempre fuera así


7 comentarios:

Funambulista 2.0 dijo...

Seguro que estaba buenísima! Mira que no haberme avisado...

El éxodo dijo...

¡Bon appétit!

Besos

Thiago dijo...

Nunca me sale el nombre de las frambueseas en esa tarta, siempre me sale: mora, arándanos, etc.. pero nunca me acuerdo de las frambuesas....

Con frambuesas me comía yo a Rufus, jaajaj

Bezos golosos

Amaterasu dijo...

thiago: RUFUS ES MÍO!!!!!!!!!!!!!!

Jordi dijo...

Qué suerte tienes , a mi sólo me trajeron una tarta a casa el primer año que compartí piso con mis compañeros actuales el día de mi cumpleaños.

Luego tuve la estúpida idea de hacer yo una tarta para otra fiesta y desde entonces a mi no me traen nada y me exigen que cocine una para cada fiesta medio importante que se organiza.

Música escuchable y tranquilota la del tal Rufus...aunque menudo nombre...no se cómo decirlo , tiene poco gancho.Besos

Amaterasu dijo...

jordi: gran error ése de hacer tú siempre la tarta, jeje. Aunque desde aquí hago un llamamiento a tus amigos: regalarle una tarta al chico, de esas pequeñitas, que no cuestan casi nada y te endulzan el día.
Rufus, tiene nombre de perro, verdad? y el apellido es impronunciable... aunque a mí me encanta, la verdad

Anónimo dijo...

mmmmmmmmmmmmm!!


taaaaaaaaaaaaaaaaaaarta!!


grrrrrrrrrrrrr!!


al