“El cambio de escala es a veces una cuestión de supervivencia. Primero vemos la montaña y luego dibujamos una línea en el mapa. Así, línea a línea, formamos la cordillera que no podemos abarcar con los ojos y, solo a través del ejercicio de la reducción, somos capaces de trazar un camino, tal vez, también, de transitarlo. De todo lo que nos importa y no comprendemos terminamos por dibujar un mapa, alterando al hacerlo el verdadero tamaño de nuestra ignorancia.”

martes, 24 de marzo de 2009

tus almendras dulces


De haberlo sabido te habría dicho que no teníamos tiempo que perder
De haberlo sabido te habría arrancado la ropa.
A ti te gustaban las almendras dulces.

Y yo te hice un bizcocho enorme lleno de almendras dulces.

pero ayer el sofá estaba vacío
la calle estaba tensa de equipajes
los cines llenos de parejas besándose
Y yo tenía un bizcocho enorme de almendras dulces


pero ayer los cuadros no parecían los mismos

y me miraba el silencio pidiéndome explicaciones

Yo solo quería un cumpleaños feliz

y muchas caras llenas de dulce satisfacción como tus almendras dulces.

pero había relámpagos en las flores
y fuego en las trampas escondidas

Las mil y una noches no solo fue un libro

sino cada una de las almendras dulces que nunca probé contigo.

10 comentarios:

El éxodo dijo...

Bueno, aquella que es una buena confitera lo será siempre. Ya habrá tiempo para tartas de manzanas que, rebeldes a su destino, sirvan para ganar un paraíso.

Un beso.

Thiago dijo...

jajaj cari, Las almendras dulces se convitieron en amargas, eh! Pues mira, hubiese sido mejor no haberselas cocinado, jaja que se joda, jaaj

bezos.

JoseVi dijo...

Pues yo me hubiera comido el bizcocho :) y si me dejan como mas, con el debido respeto XD

¿almendras garrapiñadas? mmmmmmmmmmmmmmmm

En la vida a veces hacemos mucho por gente que al final... nada y otros nos sorprenden. Tal vez la proxima vez te traigan a ti el bizcocho :)

Un beso y un fuerte abrazo :)

Amaterasu dijo...

sé que me había quedado muy poético, pero aclaro que a la una de la mañana se me puede ir mucho la olla para escribir cosas como ésta. Aunque suene muy poco poético, lo único que hice fue ir a bailar, volver a casa, cenar galletas con nocilla(nutritivo a la par que sano), escribir y dormir. Ni bizcochos con almendras ni nada que se le parezca, pero que conste que hago unos bizcochos riquísimos. Quien se los quiera comer bien, y quien no que le den morcilla (que no almendras, jaja).

CaminanteDeNoche dijo...

Hermosos versos, tan deliciosos como ese bizcocho de almendras, que algo compensaría con su dulzura frente a la amargura de la ausencia.

Gracias por tu interés en mi ausencia, no la he previsto por lo que no la anuncié, simplemente me dejé llevar por nuevos mundos que devoraron mi tiempo, y tuve que romper las ataduras semanales del mundo vitual, al que ya no podia alimentar con la frecuencia habitual sin inspiración y con estos irritables ojos que a la hora de estar frente a la pantalla piden a gritos descansar.

Besos, y aquí seguimos, aunque sea poco y más espaciado.

Jordi dijo...

No me digas que tú también eres fan de las galletas con nocilla!Menudo manjar , uno de los traumas no superados de la infancia por supuesto.

A mi los bizcochos me gustan más a secas , las almendras están sobrevaloradas.Besillos

Zodi dijo...

Según estaba leyendo me estaba apeteciendo un trocito..ummm...cd me invitas?? jeje
Unos versos muy bonitos. Bsitos

Félix dijo...

Narras magníficamente el sentimiento de lo que podría haber sido, el dolor de la ausencia y del tiempo perdido.

Enhorabuena.

JoseVi dijo...

Quiero una almendraaaaaaaaa XD

Gracias por pasarte por mi blog. Lo de oxidado... de momento ando bien, pero todo se oxida con los años XD

Besos

Aïcha dijo...

Se fue mientras cocinabas... que desconsiderado :(

Quizas por eso nunca me gustaron las almendras
besos