“El cambio de escala es a veces una cuestión de supervivencia. Primero vemos la montaña y luego dibujamos una línea en el mapa. Así, línea a línea, formamos la cordillera que no podemos abarcar con los ojos y, solo a través del ejercicio de la reducción, somos capaces de trazar un camino, tal vez, también, de transitarlo. De todo lo que nos importa y no comprendemos terminamos por dibujar un mapa, alterando al hacerlo el verdadero tamaño de nuestra ignorancia.”

jueves, 13 de agosto de 2009

No sigo tu velocidad...

Me reglaste las tormentas de verano y las tardes llenas de piscinas.
Era pronto y era tarde cuando nos volvimos a ver.
Recordé que me regalaste los primeros vientos del otoño, y me mudaste de piel.



Acertaste los pronombres,
Dibujaste las respuestas
Las pintaste de colores en mi espalda
antes de abrazarme con tu guerra,

Deshilaste los vestidos
Que encajados en septiembres amarillos
Me cosían las palabras de promesas.




2 comentarios:

Jordi dijo...

Hola chicuela!Sigo vivo pero a medias , estoy con una mala digestión , gastroenteritis o vete tú a saber qué (si vas a Barcelona no pidas atún ni mayonesa).Volveré a dar guerra después de los exámenes de septiembre , ahora sólo me paso a ver qu´´e se cuece por el facebook porque es más rápido pero prometo retomar.Un beso y espero que te vaya todo bien!

Félix dijo...

¿Sigue la Diosa del Sol escondida en su cueva? ¿No debería salir al mundo a regalarnos su magia?