“El cambio de escala es a veces una cuestión de supervivencia. Primero vemos la montaña y luego dibujamos una línea en el mapa. Así, línea a línea, formamos la cordillera que no podemos abarcar con los ojos y, solo a través del ejercicio de la reducción, somos capaces de trazar un camino, tal vez, también, de transitarlo. De todo lo que nos importa y no comprendemos terminamos por dibujar un mapa, alterando al hacerlo el verdadero tamaño de nuestra ignorancia.”

miércoles, 25 de febrero de 2009

Ella y él

Ella daba y quitaba razones, como recortables, para decir que no.
Él se recorría la ciudad buscándola sin saber dónde vivía. 

Ella se quitaba la mascarilla del pelo,

él se preguntaba qué estaría haciendo. 

Ella se fumaba un cigarro en la ventana con la mirada en ninguna parte, 
él estudiaba filosofía. 
Él la puso al borde del infarto cuando le dijo que la iba a besar. 
Ella tenía miedo y no estaba preparada para volver a equivocarse. 
Ella decía frases categóricas que ni siquiera se había planteado, 
él las repetía en tono irónico y se iba a casa a las 7. 
A él le gustaba su vestido. 
A ella le gustaba su forma de caminar, su inteligencia, su manera de mirarla y sus manos. 

Él vomitaba esfuerzos y se cansaba,

ella no daba opciones y huía con los ojos, las palabras y los gestos. 

Ella daba vueltas alrededor de un círculo que no le conducía a ninguna parte. 
Él saltaba al centro y le tendía la mano. 
Ella no apartaba la vista de la cuerda circular. 
Él era inmenso en soluciones, en querer vivir y amar. 
Ella bailaba con miedo, soñaba con miedo, trabajaba con miedo, pensaba con miedo, caminaba con miedo, vivía con miedo. 
Él quería sol. 
Ella quería lluvia. 
Ella imaginaba. 
Él se daba ala oportunidad de realizarlo. 
Él se marchó. 
Ella se fuma un cigarro en la ventana con la mirada en ninguna parte… 

4 comentarios:

El éxodo dijo...

Qué espanto. Cuánta pérdida. Para ambos. Ella debería vencer su miedo e ir a buscarlo.

Abrazos.

Funambulista 2.0 dijo...

Yo te propongo este final, a ver si te gusta:

Pero él apareció de repente debajo de su ventana
Ella, perpleja, abandonó su horizonte incierto para dibujarle una tímida sonrisa
Él le devolvió su mirada eléctrica y penetrante, haciéndole gestos con las manos
Ella apagó su cigarro y, desconfiada, bajó
Él la acogió entre sus brazos y se perdieron en el infinito de sus cuerpos, en la interminable noche estrellada
Se fundieron lluvia y sol, disuasión y persuasión, miedo y determinación
Ella y él. Él y ella.

Un beso

JoseVi dijo...

que bonitooooooooooooooo

Todos pensando en el amor menos yo :(

Me recuerda a las veces que he buscado "encuentros magicos" Tengo ganas de soñar :) De perderme entre mmmmmmmmmmmmmmm XD

Huy que se me va la olla, entre crisis y trabajo, no siento ni respiro :)

Besos

JoseVi dijo...

El la encuentra a ella por la calle se miran y zasssssssssss besazo qeu termina entre caricias de pasion en el parque del retiro. Refugiandose entre los matorrales se quitan la ropa...

XD